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Nokia Lumia 520

15 de abril de 2013

En el Mobile World Congress 2013 pudimos probar el Nokia Lumia 520, el nuevo gama baja de Nokia con Windows Phone 8. Hace casi dos meses de aquello, y las sensaciones que nos dejó entonces se han confirmado con el tiempo: seguramente, estamos ante el mejor gama baja que podemos encontrar en el mercado, a un precio tremendamente competitivo.

Cuando pensamos en terminales de gama baja, se nos vienen a la cabeza smartphones con acabados mediocres, componentes mediocres, especificaciones mediocres, y en general, un producto mediocre. La propuesta de Nokia sale al paso de esos adjetivos, y realmente consigue un producto de gama baja sin caer en la baja calidad. Así es el Nokia Lumia 520: mantiene la experiencia de usuario de sus hermanos mayores, con unas características técnicas más que aceptables, sobre todo teniendo en cuenta su precio. Su reciente llegada a España nos deja la cifra de 139 euros + IVA en adelante.

  • Pantalla de 4 pulgadas
  • Resolución WVGA 800 x 480 píxeles
  • Procesador doble núcleo a 1 GHz
  • Cámara de 5 megapíxeles
  • Memoria RAM de 512 MB
  • Memoria interna de 8 GB + slot microSD
  • 7 GB de almacenamiento en SkyDrive

Está muy lejos de tratarse de un gama alta, pero sus especificaciones son más que correctas para un alto número de usuarios. Y ahora, vistos los números, es momento de pasar a lo que realmente importa: el funcionamiento real, las sensaciones que deja tras probarlo a fondo, más allá de aquellas primeras impresiones que nos dejó durante el MWC 2013.

Nokia Lumia 520

A pesar de sus limitaciones, seguramente sea el mejor gama baja actual del mercado.

Construcción y acabados

Enlazando a las primeras impresiones, no vamos muy desencaminados de lo que nos pareció en su momento. Pero vayamos por partes. Una de esas impresiones era que el diseño, aún manteniendo la originalidad y la sobriedad de Nokia, no era demasiado avanzado. No al menos si lo comparábamos con otra de las novededades del fabricante finlandés, el Nokia Lumia 720, quien de hecho compartía mesa durante el MWC 2013 con el modelo que estamos analizando. Así, veíamos que el 520 era la versión edulcorada de uno de sus hermanos mayores, con una parte trasera muy despejada (sin el altavoz o el flash del 720), pero haciendo referencia a su relación calidad-precio lo superábamos sin más vueltas.

En diseño y acabados, el Nokia Lumia 520 adolece un poco. Gustará a quien prefiera lo sobrio, pero al mismo tiempo extraño que la parte trasera sea un poco más como el 720 o el 820, algo más cuadrados y rectos, en lugar de la -a mi gusto- excesiva curvatura. En cuanto a su construcción, al poco de tenerlo en las manos noté lo mismo que notaba a veces con mis viejos iPhone 3G y 3GS: la carcasa trasera se 'hunde' ligeramente al presionar. No es un problema mayor, no es preocupante, pero es una sensación que nunca me agradó. Los casos de aquellos iPhone, tope de gama en su momento y sin carcasa extraíble, son bien diferentes en cualquier caso al Lumia 520: un gama baja con carcasa extraíble.

Nokia Lumia 520

Esa carcasa extraíble supone un arma de doble filo para el 520: más personalización y un acceso más discreto a SIM y microSD, a cambio de lo ya dicho sobre el ligero hundimiento al presionarla, sensación que ya no se da en la inmensa mayoría de terminales. Es especialmente latente en la zona baja, entre el logo de Nokia y el conector micro-USB. Quizás pase desapercibido para muchos usuarios, pero en mi caso una vez que lo descubro, no puedo evitar recordar que está ahí.

Pantalla

Durante las primeras impresiones del MWC 2013 ya comenté que la pantalla, si bien parecía correcta para un terminal que cuesta unos 150 dólares, tampoco era ninguna maravilla, ni en nitidez ni mucho menos en resolución. Con 800 x 480 píxeles en sus 4 pulgadas, la densidad es de unos 233 píxeles por pulgada. Tras probar ahora el terminal, me reafirmo en lo dicho anteriormente: cumple, aunque de forma bastante justa; lo cual es suficiente si recordamos que hablamos de un gama baja.

En lo que sí me ha decepcionado es en su comportamiento bajo el sol: imposible distinguir nada. Manejar el Nokia Lumia 520 bajo la luz solar a dos manos es casi inviable, pues necesitaremos una de ellas para hacer algo de sombra y distinguir caracteres e iconos en el terminal. No es que el resto de móviles vayan mucho mejor, pero dado el empeño que ponen los de Nokia en montar pantallas óptimas, creo que el resultado podría haber sido más digno.

Cámara

Cuando descubrí que este smartphone incluía una cámara de 5 megapíxeles, mis expectativas fueron quizás demasiado altas. Tanto por el tamaño, como por venir acuñada por la, quizás, marca que mejores cámaras ofrece. No esperaba ni mucho menos la calidad de cámara del Nokia Lumia 920, pero sí algo un poco más acorde a una cámara de 5 megapíxeles en 2013. Así y todo, las fotos con buena luminosidad son más que aceptables, aunque a veces aparece ruido donde no debería haberlo. Las fotos nocturnas tienen un nivel de detalle y luminosidad muy muy bajos, difícilmente compensará hacer fotos de noche con el Nokia Lumia 520. En cambio, saca unas macros muy aceptables, aunque necesitando de mucha luz directa, pero de una forma que me deja muy satisfecho (foto de las margaritas, por ejemplo).

Por otro lado, está el zoom digital: prohibido usarlo (para más señas, la foto de las hojas que se ve terrible). Las fotos resultantes son poco menos que desastrosas como podéis comprobar. Vuelvo a sacar a relucir el ajustadísimo precio de este terminal: tampoco se le puede pedir mucho más, y el nivel general de calidad en fotos móviles con zoom no es maravilloso, ni siquiera en gamas altas. En cuanto a la grabación de vídeo... cumple, nada más que eso, y me reitero en que pedir más a ese precio no sería justo. Asimismo, en ocasiones se puede notar la ausencia de un flash que acompañe a las fotografías nocturnas. Como extra, destaco las aplicaciones preinstaladas para exprimir la cámara del terminal: 'Disparo inteligente', para conseguir que todas las personas fotografiadas salgan sonrientes y con los ojos abiertos simultáneamente, y 'Panorámica', que viene a coser varias fotografías tomadas a la vez para darnos una panorámica. Como contra, señalo que el campo de maniobra es muy reducido (unos 90º), mientras que en iOS o en Android es de 270º o incluso 360º.

Nokia Lumia 520 Foto25

Batería

No me voy a extender mucho en este punto, y es que no hay muchos matices que aclarar: la duración de la batería es aceptable. Usándolo de una forma relativamente intensiva durante las pruebas, y con el brillo de la pantalla alto (por los mencionados problemas que hacen que nada sea distinguible en la pantalla mientras le da la luz solar), apenas me llegaba al final de la noche. Esto, con notificaciones push activadas y los datos móviles funcionando. En otros terminales, con un uso así apenas me llega al comienzo de la tarde. Aunque siempre es variable según el uso, las aplicaciones que se estén utilizando, etc; la batería del Nokia Lumia 520 no llega al nivel que se le presupone -a falta de probarlo- a su hermano mayor, el Nokia Lumia 720. Pero tampoco decepciona. Y voy más allá: si los gama baja se le presuponen mayoritariamente a usuarios que no hacen un uso demasiado intensivo con él, no deberían tener ningún problema en que les dure más de un día.

Sistema operativo

Windows Phone 8. Hace unas semanas intenté hacer el switch hacia él, y ya publiqué mi andadura, que no acabó bien. No obstante, hablé de que me parece un sistema operativo incompleto para usuarios intensivos que demanden gama alta, pero suficiente para usuarios básicos. No sé si con el Lumia 520 se cumple del todo, pues hay aspectos que me parecen primordiales y que Windows Phone aún no ha implementado: el centro de notificaciones que no existe, no poder bloquear la rotación de pantalla, o que muchas de sus aplicaciones aún están en pañales o no han llegado (esto no es culpa de Microsoft, hay que admitir).

Nokia Lumia 520

Un usuario con exigencias reducidas como puede ser el público objetivo del Nokia Lumia 520, quizás no extrañe tantas cosas como uno que vaya a por el 920. Ahí es donde Nokia tiene un enorme nicho de mercado con este terminal, y ahí es dónde puede comenzar a conquistar adeptos a Windows Phone para un futuro: economías emergentes y personas que van a comprar su primer smartphone. Esas personas, además, encontrarán un buen valor añadido en este smartphone: las aplicaciones preinstaladas, que dan un valor añadido al terminal. En una época en la que las aplicaciones nativas de los sistemas operativos son cada vez menos usadas, Windows Phone 8 ofrece Office, Nokia Here Maps, Transit, o la mencionada anteriormente Panorámicas. Y son unos pocos ejemplos. Internet Explorer, con un uso básico (de sobra para un smartphone), funciona genial, la navegación es muy muy rápida.

La cuestión es que la combinación del trabajo de Microsoft y Nokia con productos como este tienen un futuro muy prometedor, más incluso que con su flagship el 920, me atrevería a decir. Y con el paso del tiempo, actualizaciones de sistema mediante, abarcar de forma satisfactoria cada vez más segmentos del mercado. Todo esto sin olvidar algo importante: Windows Phone 8 no tiene lags ni una experiencia de uso nefasta en un gama baja. Recordemos el mediocre rendimiento de Android en terminales con especificaciones limitadas, por precios similares al 520. Microsoft ha hecho los deberes en este sentido, y esto tiene un mérito tremendo. No me sorprendería ver un trasvase de usuarios de gamas bajas de Android a Windows Phone.

Rendimiento

Continuando con lo expuesto en el apartado anterior, el Nokia Lumia 520 deja un muy buen sabor de boca en cuanto a fluidez y tiempos de respuesta. Los tiempos de espera no son demasiado diferentes a los del flagship de Nokia, el 920, a pesar de que la magnitud de precio es cuatro veces menor. Crear live tiles, eliminarlas, redimensionarlas, mover fotografías, abrir la cámara, ver un vídeo, buscar en Bing, pulsar atrás... Todo funciona muy fluido. No he experimentado cuelgues ni reinicios forzosos. Quizás haya que esperar meses a que lleguen en otros terminales, pero el 520 adolece de lo que otros abusan, y es de inestabilidad de sistema. El gama baja de Nokia vapulea a muchos otros smartphones de su categoría de precios, a pesar de sus carencias o de sus características que menos me han gustado.

Nokia Lumia 520

Realmente, el responsable de esto es Android, un sistema operativo que ahora mismo uso y con el que estoy muy satisfecho, pero que depende en exceso del terminal sobre el que esté instalado. Ello provoca que en los Sony, Motorola, Alcatel o Samsung de turno de gama baja, el rendimiento y la experiencia de usuario sean paupérrimas. Por contra, la arquitectura de Windows Phone, un sistema en plena adolescencia que aún debe alcanzar la madurez, hace que el Nokia Lumia 520 no decepcione, al menos en cuanto a rendimiento.

Conclusión

8.5

Nokia se posiciona como una opción muy a tener en cuenta entre los smartphones de gama baja gracias al Nokia Lumia 520. Han sabido contener su precio y contextualizarlo a la perfección en su propio ecosistema de smartphones -desde el 520 hasta el 920-, dando cinco terminales Lumia con Windows Phone a elegir a sus usuarios. Usualmente, quien se encuentra más abajo suele quedar relegado al puesto del que quiere estar hay a cualquier precio, más que a quien va a cumplir y a dejar satisfechos a sus usuarios. Veáse el Motorola Defy Mini, el Samsung Galaxy Mini, el LG Optimus L3 o el Sony Xperia Tipo. Con otra propuesta en forma de sistema operativo, aparece Nokia para demostrar que es posible crear gamas bajas que no decepcionen, y me reitero en que esto tiene bastante mérito.

Sí, hay cosas que me han provocado torcer el gesto, algunas que no me esperaba (no ver nada en la pantalla bajo la luz del sol, de una forma mucho más exagerada que en otros terminales, por ejemplo), y otras que simplemente no me seducen demasiado. Pero creo que estamos ante el mejor gama baja actual del mercado. Tanto a nivel hardware, por las especificaciones que da Nokia, como a nivel software, por la experiencia de usuario que ofrece Microsoft con Windows Phone 8. La nota que se lleva no es a nivel global, no está medio punto por debajo del HTC One, sino que el 8'5 que le otorgo está contextualizado en su gama, la de smartphones que apenas sobrepasan los 150 dólares.

Pros
  • Buena relación calidad / precio.
  • No sólo es el hardware: sus aplicaciones integradas son un valor añadido.
  • Windows Phone 8 mantiene la experiencia de uso en los gama baja, no como Android.
  • El punto anterior incluye el teclado, que en los gama baja suele arruinar la experiencia.
Contras
  • La pantalla bajo el Sol no deja ver nada.
  • Se echa en falta una cámara frontal para videollamadas.
  • La carcasa trasera se hunde al presionarla.
  • Windows Phone 8 sigue teniendo carencias elementales.
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Javier Lacort

Javier Lacort

En la intersección entre tecnología, humanidades y cultura. Hipertextual. Parte de LST Podcast. Más artículos del autor »

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