Android es un sistema operativo genial, muy abierto, libre, “gratis”, pero no se pueden olvidar que todos los sistemas tienen problemas, de una u otra forma, todos tienen problemas. Me da bastante igual la guerra que algunos blogs tienen por defender su postura frente a una marca u otra, pero nunca puedes pedir a alguien que escribe en un blog dedicado a una marca, a un sistema operativo que sea imparcial. De cualquier forma, pese a que soy un defensor de Android y de lo que representa, Android tiene un gran problema: Market.

John Lech (más conocido por DVD John), creador de la fantastica aplicación doubleTwist ha publicado en su blog una de esas entradas a la que nadie, repito: nadie, puede quitarle la razón. La entrada titulada “La mala gestión de Google en la Android Market” demuestra como tener una tienda donde cualquiera puede publicar lo que le de la gana, no es la mejor de las ideas.

Vale, tendremos porno en Android Market, también tendremos aplicaciones que en la App Store de Apple no estarían permitidas, pero es una pequeña parte, esas aplicaciones increíbles que salen en Android Market porque no eran buenas según los estándares de Apple son una minoria. Tan sólo mira que aplicaciones hay en Market, hay mucha basura mal diseñada, que funciona mal, que se salta leyes internacionales de copyright, aplicaciones que más que apps son puro SPAM creando una aplicación con el nombre de un famoso para tan solo generar una descarga y generar publicidad en la aplicación.

Google necesita una policia de aplicaciones en Android Market porque el sistema de votos de los usuarios ha demostrado ser ineficaz.

En Market al ver una aplicación puedes reportarla a Google para que se revise por si el contenido es malicioso, pero la lentitud y la evidente falta de recursos que Google da a estas acciones es evidente. Quizá el modelo de Apple de tienda de aplicaciones sea demasiado estricta, que lo es, pero es muy eficaz para quitarse “spam apps”, pese a que se les cuela cada joya que da vergüenza de verlo aceptado en su tienda.

Vía: Daring Fireball