No hace mucho, RIM anunció que el nuevo sistema operativo de sus terminales sería único y se llamaría BBX, un sistema operativo que marcaría la convergencia de sus smartphones con su tablet, BlackBerry PlayBook, ya que este nuevo sistema operativo estaría basado en QNX y que, siguiendo la estela de la compañía, estaría blindado para garantizar la seguridad de las comunicaciones de los usuarios (que es una de las bazas y señas de identidad de la compañía). Sin embargo, el término BBX era una marca registrada y para evitar una disputa en los tribunales, RIM ha decidido cambiar el nombre de su sistema operativo a BlackBerry 10, una decisión que va más allá de un mero nombre y es toda una declaración de intenciones.

El sector de los smartphones es un mercado altamente competitivo que, desde el punto de vista de las plataformas, está coronado por un Android que está siendo integrado por bastantes fabricantes y en el que iOS y Windows Phone pujan por hacerse un hueco. RIM y sus terminales BlackBerry, siempre fueron un referente para los profesionales y sus terminales lograron llegar al usuario no profesional si bien es cierto que, últimamente, ha visto como decae su cuota de mercado frente a terminales Android o a los iPhone de Apple, algo que la compañía ha intentado paliar con el lanzamiento de nuevos terminales en estos últimos meses del año y que, por ahora, desconocemos si han llegado a parar este declive al que RIM se estaba enfrentando.

Creo que 2012 será un año crucial para RIM, un año en el que deberá demostrar que es una alternativa fuerte, competitiva y, sobre todo, diferente. Para ello, la compañía deberá potenciar aquello que mejor sabe hacer (un servicio de correo que funciona muy bien y un sistema altamente seguro) y mejorar sus carencias (potenciar un mercado de aplicaciones y conseguir una potente comunidad de desarrolladores). Con BlackBerry 10, RIM se enfrenta a una dura batalla con el resto de sus competidores y, con tal fin, ha adoptado una estrategia similar al de la competencia: converger a una única plataforma tanto en smartphones como en tabletas.

La idea no es nueva, es algo que ocurre en el ecosistema Android o en los dispositivos iOS, pero en el caso de BlackBerry es algo necesario porque así simplificará el trabajo de los desarrolladores que podrán trabajar para todos los dispositivos, ahorrando esfuerzos y sin tener que trabajar para dos plataformas distintas. Si a esto le sumamos el SDK para llevar aplicaciones Android a la PlayBook, las posibilidades de aumentar el catálogo de aplicaciones aumentarán y, por tanto, podría dejar de ser uno de los factores limitantes de RIM algo que sumado al soporte para HTML5 o aplicaciones en Adobe Air podrían hacer de BlackBerry 10 una alternativa a considerar.

¿Y dónde deberían poner el foco? Si tenemos en cuenta que la BlackBerry Playbook ha obtenido más de un certificado que la habilita para ser utilizada en entornos gubernamentales (que requieren alta seguridad en sus comunicaciones), RIM debería poner el foco en el territorio en el que siempre ha sido fuerte, el de los profesionales, evitar la pérdida de usuarios que se han decantado por dispositivos iOS o Android y volver a recuperar terreno.

BlackBerry 10, además de ser el nombre del nuevo sistema operativo, es toda una declaración de intenciones de la compañía para volver al terreno de juego con una propuesta potente, con un buen catálogo de aplicaciones y que, sobre todo, ofrezca confianza al usuario. ¿Lo conseguirán? Eso es algo que tendremos que ver pero, cara a los inversores de la compañía, RIM lo necesita.