Hace unos días, Chris Wade comentaba en su cuenta de Twitter que había sido capaz de hacerle un jailbreak al tablet de RIM, la BlackBerry PlayBook, eso sí, en un emulador del terminal y no en uno real. Este hallazgo podría permitir a los usuarios instalar aplicaciones de manera independiente a la BlackBerry App World y, aunque en principio era una simulación, este hacker se comprometió a tener un instalador para el dispositivo físico en menos de una semana. Ante esta situación (y la posibilidad de perder el control), RIM ha comunicado que va a investigar este asunto y, como es de esperar, intentará ponerle freno.

RIM ha lanzado un comunicado oficial en el que indica que está al tanto de todo lo que ha publicado Chris Wade a través de Twitter y la posibilidad de conseguir permisos de root en la tableta. En principio niegan que esta posibilidad pueda darse en los smartphones pero que, vista la información publicada, se han puesto en contacto con Wade para hablar sobre el asunto y analizar el problema.

En el caso de afirmarse esta posibilidad, RIM ha declarado que lanzaría una actualización de software que atajase esta situación, es decir, que impidiese este jailbreak o, como dice RIM, minimizar los daños que pudiesen ocurrir a sus clientes o a sus socios operadores.

Parecen claras las intenciones de RIM de declararle la guerra a los usuarios avanzados que sean capaces de saltarse sus controles y desarrollen métodos con los que conseguir hacer un rooting a cualquiera de sus dispositivos, algo que ni tan siquiera Apple ha logrado frenar en todos estos años. Sin embargo, el hecho de que alguien haya podido conseguir esto tiene un trasfondo mucho más profundo puesto que derriba la imagen de robustez y seguridad que acompaña a la BlackBerry PlayBook que, incluso, ha obtenido certificaciones de seguridad.

Seguramente, este sea el inicio de una largo tira y afloja entre desarrolladores y RIM.