Aunque la tecnología nos ha facilitado mucho las cosas y nos permite acceder a gran cantidad de información o escuchar nuestras canciones favoritas desde cualquier lugar, algún que otro estudio médico alerta de la pérdida de audición provocada por un exceso de volumen en dispositivos portátiles de música y smartphones. Si bien hay dispositivos que tienen control de volumen y, por ejemplo, no permiten superar cierto umbral cuando se utilizan auriculares, es importante controlar el volumen de los dispositivos adecuadamente. Pensando en cuidar nuestra salud auditiva, RIM ha registrado una patente en la que describe un sistema inteligente para el control de volumen del terminal basado en la posición y colocación de éste sobre nuestra oreja.

Aunque la patente fue escrita en el año 2007, hasta ahora la Oficina de Patentes de Estados Unidos no la ha registrado como válida y en ella RIM nos muestra un sistema que controlaría el volumen de salida del altavoz del smartphone basándose en los datos recogidos por unos sensores con los que se mediría el grado de separación del altavoz (y la orientación del terminal) con respecto a nuesta oreja.

Ubicando sensores de presión, el smartphone sería capaz de estimar la distancia que separa el terminal de la oreja, aplicando así el volumen más adecuado para escuchar a nuestro interlocutor durante una llamada pero sin que el volumen sea excesivamente alto como para dañar nuestro oído.

La idea, bajo mi punto de vista, es bastante interesante y es un detalle bastante significativo y, sobre todo, diferencial con respecto a cualquier smartphone que hoy en día podamos encontrar en el mercado. Está claro que no todas las patentes que se registran se llevan realmente a la práctica pero esta idea, en concreto, podría estar bastante bien y beneficiaría bastante al usuario.