Orange España se ha visto obligada a retirar del mercado sus teléfonos Nokia 6555 por un problema técnico. Parece ser que el software que el operador galo incluía en este móvil 3G provocaba un mal funcionamiento en el teléfono. Cada vez que el terminal se apagaba, se perdían todas las personalizaciones que el usuario hubiera realizado en su teléfono (fondos de pantalla, tonos de llamada, etc.) y todo volvía a estar como salido de fábrica.

Afortunadamente parece que Orange ha actuado con rapidez. El operador ha retirado los teléfonos de las tiendas para repararlos y volver a ponerlos a la venta y es de esperar que se haga lo mismo con los teléfonos ya vendidos.

Vía | Gizmóvil