Los servicios técnicos de reparación no siempre funcionan bien, pero seguro que nunca os ha pasado lo que a Lauren Kennedy, una adolescente británica que llevó a reparar su Nokia a una tienda de la cadena Carphone Warehouse. Además de repararle el móvil, le añadieron algunos vídeos de orgías y sexo.

Es posible que algunos hubiesen agradecido el "regalo", pero a Lauren no le sentó muy bien y llamó para quejarse al servicio de atención al cliente. La única respuesta que obtuvo fue que lo sentían y que le daban 10 libras por las molestias.

Como suele ocurrir con estas cosas cuando llegan a la red, la historia fue extendiéndose y Carphone Warehouse decidió tomar medidas para evitar la mala publicidad. De entrada, han anunciado que investigarán quién metió el porno en el móvil y quién dio esa respuesta tan poco satisfactoria en atención al cliente. Además, han regalado a la afortunada Lauren una Blackberry Curve como compensación.

Vía | Wayerless