Aunque la distancia con Android y con iOS es enorme, en Microsoft no se rinden. La compañía estadounidense quiere dar un cambio de rumbo a las ventas de Windows Phone, hasta ahora decepcionantes, invirtiendo a lo grande en marketing. La idea principal es ofrecer mayores incentivos a los distribuidores finales y potenciar la promoción de Windows Phone en las propias tiendas, algo que de momento no se ha hecho.

En las próximas ventas se pondrán a la venta terminales con Windows Phone 7.5 Mango y Microsoft quiere aprovechar para darle un empujón a las ventas con el apoyo de fabricantes como Samsung o HTC. Michael Gartenberg, un analista de Gartner, cree que técnicamente Windows Phone puede competir de tú a tú con Android o con iPhone, pero que Microsoft no está sabiendo llevar el marketing de su sistema operativo, especialmente en las tiendas: "Si vas a una tienda, te enseñan cualquier cosa menos un teléfonos con Windows Phone. Si les pides directamente por un teléfono con Windows Phone, intentan quitártelo de la cabeza."

Pese a estos problemas, Gartner cree que Windows Phone será el segundo sistema operativo para móviles en 2015, por delante de iOS y sólo superado por Android. Además, creen que para entonces conseguirá tener una cuota de mercado del 20%. Se trata de unas expectativas que personalmente me parecen demasiado optimistas, aunque Achim Berg, responsable de marketing de Windows Phone, cree que en realidad es una estimación a la baja.

Supongo que tendremos que esperar a 2015 para ver si se cumplen, aunque ahora mismo parece que las cosas van a tener que cambiar mucho para que Windows Phone se convierta en un competidor rival de iOS o de Android. No se trata de una aproximación muy científica, pero cada día veo a decenas de personas con iPhone o Android por la calle o en el transporte público. Los únicos Windows Phone que he visto estaban en tiendas o en series de televisión estadounidenses. Ahí parece que Microsoft sí ha gastado dinero desde el principio en product placement.

Vía | Bloomberg.com