Un desarrollador de Microsoft acaba de mostrar al mundo evidencia de que los Windows Phone comienza a compartir la ubicación de los usuarios antes de que estos les permitan hacerlo. Esto va directamente en contra de las declaraciones de Microsoft cuando se lo acusó de este mismo delito, donde aseguró que ningún dato sobre la localización del usuario se recolectaba antes de que el usuario diera el permiso para hacerlo. Los celulares con Windows Phone piden autorización claramente antes de tomar la primera fotografía, o entrando a la aplicación de Mapas, donde se puede optar por darle una locación al la aplicación que estamos utilizando tomando, pero al parece desde que lo encendemos, el teléfono ya informa de la posición del usuario a Microsoft.

Rafael Rivera es el nombre del desarrollador que desconfió de las declaraciones de Microsoft, y decidió hacer algo al respecto, así que se puso a investigar. Este desarrollador es el responsable por desmantelar la aplicación de AVG y demostrar que era una aplicación vacía que recolectaba datos, y logró que se expulsara a AVG del Market de Windows Phone. Utilizó un dispositivo que estaba puesto en condiciones de fábrica, mientras observaba la información que el teléfono comenzaba recibir y enviar durante las configuraciones iniciales y su descubrimiento fue claro: Microsoft activa el seguimiento por GPS una vez que el teléfono inicia aplicaciones que va a utilizar, tenga permiso o no.

Microsoft respondió a la prensa diciendo que está investigando el hecho- pero asegura que de ninguna manera los datos que se recolectan pueden ser utilizados para localizar a un usuario en particular, son meramente para el uso de las aplicaciones y todos los datos transmitidos viajan sin identificación del usuario que los crea. Estas declaraciones van en contra de lo que su teléfono hace, ahora queda ver si la justicia norteamericana tomará cartas en el asunto y averiguará si los dispositivos de Windows Phone realmente están funcionando en forma ilegal.

Fuente | WithinWindows Via BGR