Uno de los constantes argumentos que usan los usuarios de Android para defender su sistema es la personalización. Y es cierto, Android es un sistema móvil extremadamente personalizable debido a su naturaleza libre de poder cambiar el código fuente, a niveles de cambiar el build.prop desde el mismo teléfono móvil. Pero se les olvida una cosa: también es posible personalizar Windows Phone, sobre todo en su versión 8, dando lugar a cosas muy vistosas en la pantalla de inicio.

Vamos a ir por partes en la personalización del dispositivo, desde tener nuestros esquemas de colores preferidos hasta tener lo que realmente nos interesa ver en la pantalla de inicio o escuchar en las alertas del terminal.

Cambiando el color del tema

Aunque en Windows Phone 8 y 7.8 hay muchos más colores que en el original para elegir, yo soy un clásico y suelo usar el fondo negro con el color de acento Nokia Blue. El esquema de colores, entonces, lo dividiremos en dos: el color de fondo y el color de acento. Toda esta configuración está en Configuración -> Tema.

En el color de fondo sólo tendremos dos opciones, aunque más que suficientes: blanco y negro. Donde la cosa se pone interesante es en el color de acento, que es el color que el teléfono dará a los mosaicos que tengan icono transparente, al texto clicable o resaltado e incluso textos dentro de las aplicaciones, ya que se ofrece como opción a los programadores pintar sus aplicaciones con el mismo fondo y color de acento que los elegidos por el usuario, para mantener una experiencia uniforme.

Aparte de los 12 colores que había en Windows Phone 7.5, en 7.8 y 8 se añadieron 8 colores más, quedando así los 20 colores disponibles para elegir: lima, verde, verde esmeralda, verde azulado, cyan, cobalto, añil, violeta, rosa, magenta, carmesí, rojo, naranja, ámbar, amarillo, marrón, verde oliva, acero, malva, marrón topo y el color adicional que el fabricante quiera añadir; en el caso de mi Nokia Lumia es un Nokia Blue, aunque HTC también tiene el suyo propio, siendo un azul más oscuro. Y, entre 20 colores, alguno os gustará o incluso irá por ánimos, haciendo que vuestra pantalla pase de ser extremadamente colorida a bastante seria.

Ahora, aunque el color de fondo combine mejor o peor, dependiendo del gusto de cada uno, con los colores de acento, también tiene un impacto en la batería del terminal, dependiendo del tipo de pantalla que se use. Por ejemplo, si tienes una pantalla OLED, el fondo negro gastará menos batería, ya que los píxeles sencillamente no se iluminarán para mostrar el negro.

Tamaño y tipo de los mosaicos

Esta es la parte que cambió notablemente en Windows Phone 8 y 7.8. Y es que, por tontería que pueda parecer, la realidad es que cambia totalmente la experiencia de uso, sin perder la esencia Windows Phone, por un motivo muy sencillo que no es sólo visual: organizar los tamaños de pantalla por las cosas que más usamos o necesitamos tener a la vista. Así, pues, tenemos "pantallas de productividad" o "pantallas de comunicación" o "pantallas de entretenimiento". En resumen: podemos controlar la densidad de información que queremos, de forma elegante y sin llegar a ser absolutamente concentrada ni agobiante.

Ahora tenemos tres tamaños de mosaico: pequeño, medio y grande. El tamaño medio es el que encontrábamos en Windows Phone 7, el pequeño es un cuarto del mismo y el grande es un rectángulo del tamaño de dos medios, ocupando todo el ancho de la pantalla y la altura de dos mosaicos pequeños.

Cuando hablo del tipo de mosaicos no es que me haya vuelto loco, sino que los mosaicos en Windows Phone no son sólo de aplicaciones normales, sino que puedes hacer un mosaico de contacto, es decir, anclar a la pantalla de inicio un contacto que va a reunir absolutamente todas las interacciones que tengas con esa persona en el mosaico vivo, tanto si te envía un SMS o hace una llamada perdida como si te envía un mensaje en Facebook o aparece en una nueva foto contigo o tuit, lo que viene a ser uno de los métodos más cómodos para mantener el contacto con las personas que realmente te importan, que es de lo que al final se trata todo esto.

Pantallas para la comunicación, productividad, entretenimiento y tus necesidades

Ya lo mencionaba en el apartado anterior, pero los ejemplos son mucho más útiles. Mi pantalla, por ejemplo, la consideraría un híbrido, aunque enfoca mucho más a la comunicación que otra cosa, porque es para lo que uso. Al final, personalizar Windows Phone sirve para adaptar el dispositivo a tus necesidades.

Si vemos la pantalla de inicio de Windows Phone 8 vemos un salto enorme respecto a la de Windows Phone 7, por algo muy sencillo: es más práctico que un grid de aplicaciones estático de iOS, pero no recarga tanto como las pantallas de algunos Android con miles de widgets que consumen batería, necesarios para mostrar la misma información que en Windows Phone. Por ejemplo, si te gusta algún deporte, podrás anclar al inicio aplicaciones que te dan los resultados del partido en tiempo real, así como fichas de contactos de los jugadores o locutores, para saber qué está pasando sin tener que abrir ninguna aplicación; de la misma forma, puedes configurar hashtags dentro de aplicaciones de Twitter y anclarlas a tu pantalla de inicio, casi cualquier cosa que se te ocurra.

Si alguien aún discute la personalización en Windows Phone 8, es porque no lo ha probado.

Imágenes: MyTiles.